En mi institución educativa, las rutinas claras, los acuerdos visuales y los materiales al alcance de los niños favorecen la autorregulación, ya que les brindan seguridad y promueven la autonomía. Asimismo, los espacios de juego libre permiten que tomen decisiones y aprendan a resolver conflictos. Por otro lado, el desorden, el exceso de estímulos y las actividades muy dirigidas limitan este desarrollo, porque aumentan la dependencia del adulto.
COMENTARIO 1 Cindy Es
Coincido contigo en la importancia de implementar un espacio de la calma, ya que brinda a los niños un lugar seguro para reconocer y regular sus emociones. Además, ofrecer recursos como cuentos, cojines o tarjetas de emociones puede ayudarles a usar este espacio de manera autónoma.
Comentario 2 Ana Maria Rojas
Estoy de acuerdo con tu reflexión. Las rutinas predecibles y la escucha activa del docente son fundamentales para el desarrollo de la autorregulación. Me parece muy valioso que señales la necesidad de contar con un espacio físico destinado a la calma. ¿Qué estrategias podríamos implementar para ofrecer este acompañamiento emocional incluso cuando tenemos muchos niños en el aula?